jueves, 17 de noviembre de 2011

Bienvenida para mí.

Me doy la bienvenida a este blog que he llamado "Cuarto para las 12". Y me doy la bienvenida no por el  estrenarme en esto de las bitácoras digitales, sino por el hecho de decidirme a volver a escribir, algo que tiene años que no hacía y que hoy me doy cuenta lo mucho que lo he echado de menos.

El placer de escribir y exponer(me) implica una actitud totalmente exhibicionista pero también una disposición a compartir(me) de manera abierta, sin tapujos y sin medias tintas.

Hoy descubro en mí la necesidad de hablar y compartir conmigo aquello que sólo pasa por mi mente de manera caótica. hoy descubro en mí la necesidad de leerme, de escucharme y de sentirme. Que si esto suena onanista, pues sí, para qué negarlo. El fin último de la escritura es depositar en el texto aquello que el autor (en este caso, yo mismo) no puede expresar de otra forma. Sublimación, le llamamos en la clínica, y aunque estoy sumamente oxidado en esto de la escritura, doy un paso adelante y me arriesgo a reprimirme sublimando. Al fin y al cabo que el placer de la exhibición es sólo mío.

Me doy la bienvenida, y sobre las razones del título del blog, las iré descubriendo en el camino.

Me doy la bienvenida ...